Finanzas Débiles: un reto para el próximo Gobierno

0 94

Tegucigalpa, Honduras

Los equipos de transición del nuevo gobierno han comenzado a revisar la situación financiera del país, con base en los informes presentados por las actuales autoridades gubernamentales.

La debilitada situación de la hacienda es uno del los retos que tendrá que enfrentar la nueva administración y quizás uno de los problemas de mayor gravedad.

Algunos analistas piensan que quienes tomen las riendas de la nación heredarán un país en quiebra y para sanear los desbalances fiscales será necesario tomar medidas impopulares como la creación de nuevos impuestos o el incremento de las cargas que ya existen.

En varios círculos se ha comenzado a advertir que una de las primeras disposiciones que habrá de tomar la nueva gestión es el alza del 12 al 15 por ciento en el Impuesto sobre Ventas.

Igualmente ha trascendido que la suspensión de las exoneraciones representa una de las vías identificadas para fortalecer los ingresos, aunque No tanto para reducir el nivel de gasto corriente disparado en los últimos cuatro años.

El ex ministro, Hugo Noé Pino, es del criterio que si en el próximo período son adoptadas medidas aisladas en lugar de poner en vigencia disposiciones coherentes, la economía del país va directo a un mayor deterioro.

De su parte, el banquero, Jorge Bueso, se pronuncia por la ampliación de la base de datos y la reducción del gasto corriente para generar confianza sin crear nuevos impuestos ni subir las cargas tributarias vigentes.

La carga que el mandatario entrante recibirá es bastante pesada y No podrá sostenerla fácilmente si No es a través de un pacto social que incluya un gran acuerdo en materia fiscal.

Las mismas autoridades de Finanzas admiten que el endeudamiento de Honduras tomó una ruta descontrolada en tal dimensión que hoy día roza los 8,000 millones de dólares; es decir, el 41 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), que es de aproximadamente 350 mil ó 400 mil millones de lempiras.

El nuevo Gobierno encontrará un cuadro deteriorado de las finanzas: Un mínimo crecimiento de 2 ó 3 por ciento y un enorme déficit fiscal del ocho por ciento, que bien podrían traducirse en 25,000 ó 30,000 millones de lempiras.

Para mayor desventura, No ha sido posible establecer un equilibrio sano entre los ingresos y los gastos, lo que ha obligado al Gobierno a adquirir más préstamos. El presupuesto del Gobierno Central subió entre 2012 y 2013 de 89,000 a 99,000 millones de lempiras.

Además, los créditos externos aumentaron de 6,600 a 11,400 millones de lempiras, compromisos éstos que afectan más la salud y la disciplina de las erosionadas finanzas públicas.

Ante semejante reto de enderezar la hacienda pública, las nuevas autoridades deben buscar con detenimiento y revisar con atención el perfil del hombre o la mujer a quien designen como el nuevo titular de Finanzas.

Las autoridades electas para el período entre 2014-2018, necesariamente tendrán que imponer incrementos en las obligaciones fiscales o crear nuevos impuestos groseros para sacar las finanzas a flote.

Con miras a evitar la virtual bancarrota, el manejo de las finanzas requiere ser cauteloso, responsable y esencialmente técnico, mas No politizado como ha sido la costumbre.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.