Dueños y empleados de microbuses denuncian que son víctimas de “cacerías inhumanas”

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Tegucigalpa, Honduras.

Propietarios y empleados de 350 unidades de microbuses que operan en Tegucigalpa, denunciaron hoy ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) la “cacería inhumana” de la que son objeto por parte de las autoridades del transporte, situación que pone en riesgo a más de 3,000 familias que viven de ese servicio.

Los transportistas consideran que se les está violentando el derecho al trabajo por lo que exhortaron a las autoridades del transporte que les legalicen las rutas y que cesen las “cacerías inhumanas” de las que son víctimas casi a diario.

El empresario del transporte de microbuses, Pompilio Coello, relató que ya tienen corredores establecidos y que actualmente cubren alrededor de 16 rutas, algunas desde hace más de 10 años.

El también presidente de la Coordinadora de Cooperativas y Empresas del Transporte Rapidito de Honduras (COCENTRAH), explicó que están debidamente organizados en empresas de transporte que representan 350 unidades que requieren de su legalización.

En ese sentido, están solicitando al presidente de la República, Juan Orlando Hernández que autorice a quien corresponda la legalización de sus unidades.

Como parte de sus demandas ante las autoridades del transporte, COCENTRAH está solicitando que durante este período de legalización cese la “cacería inhumana” en su contra.

“Somos víctimas de una persecución implacable, tenemos casos de compañeros que han sido atropellados y golpeados por los policías”, denunció ante el CONADEH.

Además, instó a las autoridades del transporte a que inicie de urgencia la identificación tanto de las unidades como de sus trabajadores.

Coello declaró que el transporte de microbuses de 15 pasajeros surgió en el 2001 luego que el gobierno de turno acordara con los transportistas el pago de un subsidio, lo que motivó que algunos de ellos abandonaran sus corredores y se dedicaran a vivir del dinero que recibían.

Agregó que desde ese momento a la fecha se ha triplicado el número de usuarios por lo que se requiere de más unidades para satisfacer la demanda de la población.

Indicó que el transporte urbano procedió a cambiar su flota de buses de 60 pasajeros a unidades de 30, lo que significa que un 50% de los usuarios han quedado desprotegidos, sin servicio.

Lo único que queremos es que se nos respete el derecho al trabajo y se nos legalice y por eso estamos aquí en el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos para que interceda ante las autoridades del transporte, declaró.

Relató que debido a la situación en que trabajan hay momentos en que un microbús se lo decomisan hasta por ocho días y que incluso el director del transporte los amenazó con hacerlo durante un mes.

Sostuvo que hay más de 3000 familias que dependen de este rubro, razón por la cual claman ante el presidente Juan Orlando Hernández que les ayude a legalizar sus unidades de transporte

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