Alimentación clave para la reducción del riesgo cardiovascular

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El Dr. Mauricio Murillo de UNIMED Roatán nos comenta que, en los últimos años se han observado tasas alarmantemente altas de enfermedades cardiovasculares, a menudo debido a malos hábitos alimentarios.

Uno de los pasos más importantes para vivir una vida más larga y saludable es tomar el control de la salud del corazón.

La genética desempeña un papel importante, pero las decisiones dietéticas tienen un gran impacto en los niveles de triglicéridos y colesterol, que aumentan el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidentes cerebrovasculares y otros trastornos cardiovasculares.

Sin embargo, estos riesgos pueden reducirse considerablemente a través de pequeños ajustes en la dieta que pueden tener un impacto significativo.

Reducir las grasas trans y saturadas, que se sabe que aumentan el colesterol en sangre, es el principal objetivo de una dieta cardiosaludable. La carne roja, la mantequilla y los productos lácteos enteros son ejemplos de alimentos ricos en grasas saturadas que deben consumirse con moderación.

Estas grasas provocan un aumento del colesterol LDL, o colesterol «malo», que obstruye las arterias con placa. La carne roja, los fritos y los alimentos procesados deben evitarse en la medida de lo posible. Son preferibles las fuentes de proteínas magras, como el pollo, los aguacates y el aceite de oliva.

Estas fuentes de grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas pueden reducir el colesterol en sangre. Además, añadir ácidos grasos omega-3 -que se incluyen en pescados grasos como salmón puede ayudar a mejorar la salud cardiovascular al disminuir los triglicéridos y reducir la inflamación..

En segundo lugar, reconozca los beneficios de los cereales integrales, las frutas y las verduras. Estas comidas densas en nutrientes también son ricas en fibra, que reduce los niveles de grasa en sangre asociados a las enfermedades cardiacas, incluidos los triglicéridos, y disminuye el colesterol LDL.

Intenta tomar al menos cinco raciones de fruta y verdura al día y, siempre que puedas, opta por los cereales integrales en lugar de los procesados.

El arroz integral, la quinoa y el pan integral son ejemplos de cereales integrales que te proporcionan energía constante y una sensación de saciedad más prolongada, estos pueden servir de alternativa al arroz blanco y tortillas que solemos consumir.

Para mantener los niveles de colesterol dentro de unos límites saludables, la fibra es esencial. En concreto, la fibra soluble ayuda a reducir la absorción de colesterol en sangre.

Entre los alimentos ricos en fibra soluble se encuentran las frutas, las verduras, los cereales, los chiccaros, las zanahorias y la avena. Consumir muchos de estos alimentos favorece la salud digestiva general, además de disminuir el colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad).

Además, reducir el consumo de azúcares y carbohidratos procesados puede ayudar a regular los niveles de triglicéridos. Se recomienda limitar las bebidas azucaradas (como los refrescos con los que suelen acompañar  las comidas), y los postres, ya que un consumo elevado de azúcar está directamente relacionado con un aumento de los triglicéridos.

Para la salud cardiovascular, el ejercicio físico regular es tan importante como las modificaciones de la dieta. Se puede reducir el colesterol y los triglicéridos realizando al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a la semana, como caminar a paso ligero o montar en bicicleta. El ejercicio mejora la salud del corazón en general y ayuda a perder peso.

Además, cambiar el estilo de vida, como dejar el alcohol y el tabaco, puede tener ventajas significativas. Dejar de fumar aumenta los niveles de colesterol HDL; el consumo moderado de alcohol (no más de una copa diaria), sobre todo de vino tinto, puede proteger el corazón, pero excederse puede ser perjudicial .

Las personas pueden reducir drásticamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares cambiando su estilo de vida y tomando decisiones alimentarias con conocimiento de causa.

Mantener la salud cardiaca también implica controlar rutinariamente los niveles de triglicéridos y colesterol y buscar orientación individual de profesionales sanitarios. Aceptar estos cambios conduce a un futuro más saludable, así como a una mejora de la calidad de vida.

Con la ayuda de su medico de cabecera y un equipo integral se puede crear un plan personalizado que se ajuste a tus objetivos y preferencias.

Si quiere saber más de sobre su salud cardiovascular y los riesgo que presenta se puede acercar a nuestra clínica donde nuestro personal altamente capacitado le apoyara. Recuerda que pequeños ajustes pueden dar lugar a ganancias significativas. Adoptando estas prácticas alimentarias estarás bien encaminado hacia un corazón sano y un futuro mejor.

Puedes contactarnos en UNIMED Roatán al teléfono 9560-9945 o por correo a adminroa@unimedhs.com donde te brindan atención médica las 24 horas ante cualquier necesidad de emergencia o asistencia médica.

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