Debilidad en la ENEE tambalea firma con el FMI

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Tegucigalpa, Honduras

El enorme quebranto económico y financiero del la Empresa Nacional de Energía Eléctrica ha sido la piedra en el zapato para que Honduras logre un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Las reglas de la institución mundial son claras y especificas, diseñar y poner en marcha un plan de reducción de pérdidas, focalizar los subsidios, reformar la institución a través de la nueva Ley de Energía.

Asimismo, minorar los costos de la energía y renegociar los contratos con las generadoras térmicas y por ultimo revisar las tarifas, es decir incrementar el precio de la energía eléctrica.

Las sugerencias del Fondo Monetario Internacional le imponen un nuevo reto al actual gobierno para lograr firmar un nuevo compacto que representará una inyección de al menos 200 millones de dólares para el país.

Actualmente, la Empresa Nacional de Energía Eléctrica mantiene pérdidas anuales por el orden de los tres mil millones de lempiras solo por hurto de energía, esto representa 8.2 millones de lempiras diarios en perdidas solo por este renglón.

De igual manera, el Gabinete Económico calcula que las pérdidas de la ENEE, han subido al 33 por ciento, lo que representa el 50 por ciento del déficit fiscal.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica vive los peores momentos en su historia, ya que solamente en el primer semestre del año registró pérdidas superiores a los dos mil millones de lempiras.

Adicionalmente, los gastos subieron más del seis por ciento y los ingresos por venta de energía y recuperación de mora no han mostrado el nivel de crecimiento esperado.

La deuda interna y externa de la ENEE, de corto plazo asciende a más de dos mil 600 millones de lempiras, cantidad ésta a la que deben sumarse los intereses por un mil 100 millones de lempiras para una suma total de tres mil 700 millones de lempiras.

A esto le podemos sumar las deudas con las empresas térmicas que hasta el mes de agosto sumaban los nueve mil millones de lempiras, así como el financiamiento de los trabajos de reparación en las fisuras de la represa hidroeléctrica El Cajón y la entrega de las indemnizaciones a los habitantes perjudicados por la ejecución del estancado proyecto hidroeléctrico “Patuca uno, dos y tres”.

Los retos que tiene la ENEE, en cuanto a mejorar la red de trasmisión y distribución son grandes, además de potenciar la generación de energía limpia y reducir la cifra de empleados supernumerarios y frenar el pago de estratosféricos sueldos y salarios con tal de rescatar la institución.

No hay duda alguna que sacar a tierra firme a la ENEE, es un gran reto de la actual administración, por lo que es urgente que las nuevas cabezas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica sean personas expertas en el tema energético, en mercadeo, estrategia y administración, pero sobre todo hondureños capaces, comprometidos y honestos.

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