Malaui elige presidente en unos históricos comicios repetidos

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Lilongüe, 23 jun (EFE).- Malaui regresó hoy a las urnas para elegir a su presidente, en unos comicios que se repiten después de que la Justicia anulase los anteriores de 2019 por irregularidades, en una decisión histórica con un solo precedente en África.

Alrededor de 6,8 millones de malauíes -de los 18 millones de habitantes- estaban inscritos para votar hoy desde las 06.00 hora local (04.00 GMT) hasta las 18.00 hora local (16.00 GMT) en cerca de 9.300 colegios electorales repartidos por todo el país, en unos comicios cuyos resultados no se conocerán antes de dos días.

La jornada transcurrió en calma, pese a algunas denuncias de intentos de amaño y los arrestos de varias personas que trataron de votar usando tarjetas de identidad robadas, así como de supuestos militantes del partido oficialista que quisieron alterar el orden.

El presidente de Malaui, Peter Mutharika, se enfrenta a la ardua tarea de volver a quedar primero en unas elecciones que no sean anuladas por fraude y con las encuestas en contra, después de que los dos principales líderes opositores se unieran para acudir en coalición a los comicios.

«Es triste e innecesario, nuestros observadores están siendo expulsados. Es triste porque las elecciones tienen que ser creíbles», denunció Mutharika, tras votar en el distrito de Thyolo (sur).

Mutharika, que llegó al poder en 2014 después de derrotar a la entonces presidenta, Joyce Banda, en otra elección disputada, acusó a la oposición de organizar una campaña de terror en sus feudos, al alegar que representantes de su partido fueron golpeados.

LA OPOSICIÓN, CONFIADA EN EL TRIUNFO

Mutharika, de 79 años, busca su segundo y último mandato de cinco años, después de que el Tribunal Supremo y el Constitucional decidieran dar la razón a la oposición, liderada por Lazarus Chakwera, y anulase las elecciones por irregularidades.

Malaui se convirtió, de esa manera, en el segundo país africano, después de Kenia en 2017, en anular unas presidenciales.

A fin de lograr el 50 % más un voto que se requiere para ganar los comicios, el mandatario se ha aliado con otro candidato presidencial de 2019, Atupele Muluzi, hijo del expresidente Bakili Muluzi (1994-2004) y líder del Frente Democrático Unido (UDF).

Por su parte, Chakwera, de 65 años y jefe del Partido del Congreso de Malaui (MCP), dijo hoy a Efe que confía en conseguir el triunfo esta vez, tras depositar su voto en la Escuela de Primaria de Malembo, en las afueras de la capital malauí, Lilongüe.

A diferencia de los comicios del 21 de mayo de 2019, en los que quedó segundo, Chakwera se presenta ahora en una coalición, la Alianza Tonse, junto a Saulos Chilima, vicepresidente del país, que quedó tercero en esos comicios.

Chakwera mostró confianza en la nueva Comisión Electoral de Malaui (MEC), reformada tras la anulación de las votaciones, y en que estos serán, por fin, unos comicios creíbles.

«La Comisión Electoral ha demostrado hasta ahora que nos ha dado la confianza de que la voluntad de los malauíes será respetada», declaró el líder el MCP, quien instó a sus seguidores a mantener la calma.

GRAN AFLUENCIA, A PESAR DEL CORONAVIRUS

La participación fue significativa en la mayoría de colegios electorales de la capital, a pesar de ser los segundos comicios en dos años y de la pandemia del coronavirus, que ha causado en este país, hasta la fecha, 803 casos, 11 muertos y 258 recuperaciones.

Los votantes acudieron a sus centros electorales incluso en carreta de bueyes, como hizo una pareja de ancianos en Malembo ante la atenta mirada de los reporteros.

En ese bastión de Chakwera, otra mujer de 94 años, que fue una de los primeros votantes, comentó a la prensa que quiere «un cambio».

En la mayoría de los centros de votación, los encargados de las urnas y los observadores coincidieron en que los materiales electorales eran adecuados y, además, se proporcionó agua y jabón desinfectante a los votantes para combatir el coronavirus.

También se alentó a los votantes a usar sus bolígrafos, en vez de los que proporcionaba la MEC, para marcar a su candidato en la hoja y evitar así contagios, pero el distanciamiento social fue casi inexistente en las colas de la capital.

Además de Mutharika y Chakwera, un tercer candidato poco conocido, Peter Kuwani, aparece en las papeletas, aunque las encuestas le dan menos del 2 % de los votos.

Las sondeos del Instituto de Opinión e Investigación Pública (IPOR), un respetado grupo de expertos de la Universidad de Malaui, otorgan a Mutharika el 31 % de los sufragios y a Chakwera, el 53 %.

VOTACIÓN SIN OBSERVADORES INTERNACIONALES

El MCP -la formación política más antigua de Malaui y que dejó el poder hace 26 años después de una férrea dictadura de un solo partido de 31 años liderado por el primer presidente del país, Hastings Kamuzu Banda- ha vivido un renacimiento inesperado.

Con la unión de Chakwera, un carismático expastor pentecostal convertido en político, y Chilima, el partido puede conseguir la victoria frustrada en otras ocasiones.

Mutharika ha hecho campaña bajo la promesa de dar estabilidad e impulsar el desarrollo y ha acusado a la oposición de representar la anarquía, citando las violentas manifestaciones ocurridas en el país tras las disputadas elecciones del año pasado.

La oposición ha aprovechado el descontento ciudadano y ha prometido crear empleo, combatir la corrupción y acabar con el estancamiento económico en una de las naciones más pobres del mundo.

La votación se celebró con la mayoría de observadores internacionales alejados de las urnas por la pandemia de COVID-19, que impidió enviar equipos de la Unión Europea (UE), la Commonwealth (mancomunidad de excolonias británicas), la Unión Africana (UA) y el Mercado Común de África Oriental y Austral (COMESA).

La UA urgió la semana pasada a los partidos malauíes a cooperar con la Comisión Electoral, para garantizar unos comicios pacíficos y creíbles.

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