Depresión y tiroides: el impacto en el ánimo y el equilibrio emocional

0 10

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

Es poco conocido que la disfunción puede provocar tristeza, apatía e irritabilidad.

La glándula tiroides es la “controladora maestra” del metabolismo y tiene un papel clave en la salud y el bienestar. Posee forma de mariposa y su trabajo principal es producir las hormonas tiroideas, liberarlas en la sangre y así llegar a todo el cuerpo, donde participa en prácticamente de todos los sistemas.

La doctora María F. Russo Picasso, jefe de Servicio de Endocrinología, Metabolismo y Medicina Nuclear del Hospital Italiano de Buenos Aires explicó a Infobae las múltiples tareas de esta glándula: “La tiroides se encuentra en la cara anterior del cuello y su función es sintetizar hormonas, principalmente la tiroxina (T4) y algo de triyodotironina (T3). Estas hormonas tienen funciones ubicuas y generalizadas, entre otras, regulan la temperatura corporal y el metabolismo de los nutrientes, la función cardíaca, la motilidad intestinal, el ciclo menstrual en mujeres. También regulan funciones intelectuales, el sueño, y aspectos del estado de ánimo”.

Así, cuando la tiroides no funciona de forma correcta, no solo afecta el organismo, sino también al bienestar.

De acuerdo a la Clínica Mayo, entre los síntomas psicológicos más comunes de la alteración de esta hormona se incluyen la ansiedad o la depresión. “En general, cuanto más grave es la enfermedad tiroidea, más graves son los cambios de estado de ánimo”, afirmó la entidad.

La doctora Russo Picasso dijo: “Por ejemplo, uno de los síntomas de niveles insuficientes de hormona circulante (hipotiroidismo) pueden asociarse a depresión, abulia, anhedonia y disminución de la libido, mientras que el exceso de hormonas tiroideas (hipertiroidismo) pueden acompañarse con síndromes de ansiedad, irritabilidad, ataques de pánico, insomnio; en casos más graves los trastornos tiroideos pueden incluso desencadenar episodios de psicosis”, advirtió la experta.

Por su parte, la doctora María Victoria Ortuño, médica endocrinóloga de planta del Hospital Alemán de Buenos Aires, describió cómo se manifiestan las alteraciones de la función tiroidea en el hipotiroidismo e hipertiroidismo:

“El hipotiroidismo es la condición en la cual hay disminución de la producción de hormona tiroidea. En otras palabras, la glándula tiroides es hipoactiva. En este caso puede haber síntomas como depresión, variación en el estado de ánimo y astenia (cansancio). Otros signos y síntomas presentes pueden ser: constipación, debilidad muscular, retención de líquido, alteración del ciclo menstrual, piel seca, caída de cabello, ronquera, entre otros.

En cambio, el hipertiroidismo se refiere a la condición en la cual se produce exceso de hormona tiroidea. “En este caso, la glándula tiroides es hiperactiva. En esta situación puede haber síntomas más relacionados con ansiedad, angustia, insomnio e incluso ataques de pánico. Además, otros signos y síntomas pueden ser: taquicardia, palpitaciones, temblor, aumento de tránsito intestinal, alteraciones visuales, entre otros”, describió la doctora.

Sin embargo, Russo Picasso destacó que la relación de las hormonas tiroideas con los trastornos del estado de ánimo no es lineal, ya que este depende de muchas circunstancias tanto fisiológicas como psicosociales, además de los niveles hormonales.

“Por otra parte, los trastornos del estado de ánimo asociados a disfunciones tiroideas se acompañan de muchos otros síntomas y signos clínicos que reflejan el impacto de dichas disfunciones sobre otros sistemas (la función cardíaca, la piel, el peso, etc.). Sin embargo, ante un trastorno del estado de ánimo es fundamental descartar causas orgánicas, entre ellas las disfunciones tiroideas, que además pueden disminuir la respuesta al tratamiento farmacológico, por ejemplo, de la depresión”, afirmó la médica del Hospital Italiano.

La experta destacó que la causa de una depresión es más amplia que un nivel hormonal fuera de lo normal. “No todos los pacientes que tienen un trastorno de los niveles de hormonas tiroideas sufren una alteración del estado de ánimo. El impacto dependerá del nivel hormonal, cuanto más severo es el desvío de lo normal, tanto en más como en menos, más probable es que el paciente tenga algún síntoma psicoemocional, pero depende también de muchos otros aspectos. Un paciente con niveles de hormonas tiroideas apenas fuera de lo normal puede no sentir nada fuera de lo habitual”, señaló la endocrinóloga.

Según la Sociedad Mexicana de Nutrición y Endocrinología, muchos de los síntomas de una tiroides inactiva son psicológicos y “deben ser tratados médicamente para el control de la glándula y con la guía de un médico que ayude al paciente a sobrellevar y entender la enfermedad”.

Por esto, consideran muy importante tener un diagnóstico oportuno y “si se experimenta depresión por primera vez, acudir al médico para revisar la tiroides mediante exámenes de laboratorio y así descartar cualquier problema con esta glándula”.

(Visited 10 times, 1 visits today)

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.