Barcelona aplasta al Sevilla con cuatro goles

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El Barcelona este pasado domingo aplastó al Sevilla en un abrir y cerrar de ojos, con ocho minutos furiosos que hundieron al equipo andaluz, tan atrevido y ansioso de salida como despistado y calamitoso en defensa. 3-0 apenas superada la media hora y 4-0 definitivo para repetir el drama de Lopetegui, que acabó la noche sin saber hacia dónde mirar.

Con la doble expulsión del debutante Araujo, por falta al Chicharito Hernández en la frontal del área, y Dembélé, que algo debió decirle al árbitro en plenas protestas… Y que deja, de entrada, en el aire su presencia en el Clásico dependiendo de la sanción que pudiera recibir.

Ganó, goleó, el Barça por su acierto en el remate, descomunal frente a la mala puntería de un Sevilla que probablemente no mereció un castigo de semejante tamaño, tocado de muerte con los tres goles recibidos en ocho minutos y que incluso salió en la segunda mitad dispuesto a jugar, volviendo a gozar de ocasiones… Y sin ser capaz de darle la vuelta a una noche terrible.

La mano salvadora de Ter Stegen a los 11 minutos, la mala puntería de Fernandoo a los 13, el remate demasiado picado de De Jong a los 26… El Sevilla presionaba, atacaba, se sentía cómodo y feliz, dominando la posesión y el control, provocando ronroneó en la grada, nerviosa la afición con el juego poco consistente de un campeón necesitado de Messi, controlado muy de cerca, y de la clarividencia que no aparecía de De Jong…

Hasta que el escenario cambió, de repente y de golpe. Un centro de Semedo desde la izquierda encontró a Luis Suárez increíblemente desmarcado en la frontal del área para que el uruguayo tuviera tiempo de sacarse de la chistera una magnífica, excepcional, chilena que sorprendió a Vaclik para abrir el marcador.

Golpeado e incrédulo por su mala fortuna, el Sevilla, que apenas un minuto antes del 1-0 desaprovechó una grandiosa ocasión con el cabezazo demasiado picado de Luuk de Jong, recibió poco después dos golpes más, consecutivos, que le hundieron. Primero con un centro muy cerrado de Arthur que esperándolo con las manos Vaclik acabó con el balón en la red por la entrada supersónica desde atrás de Vidall y después, sin tiempo a recuperarse, hundido con la carrera de Dembélé, bestial con recorte dentro del área y remate cruzado a la red.

El Barça no necesitó mucho más. Cerró la primera parte con cuatro remates a puerta y tres goles, sentenciando a un rival que le plantó cara en el juego y fue desquiciado en el remate, regresando del vestuario con la misma intención de jugar… Y la misma mala fortuna en el remate.

Comenzó con una pérdida de Arthur en la frontal que dejó a De Jong solo ante Ter Stegen… Para que su remate cruzado se estrellase en el palo, siguió con un remate duro de Banega que detuvo el portero del Barça con seguridad y continuó con un centro envenenado de Jesús Navas que no encontró remate en el área pequeña. Calmado en la respuesta el Barça, reservando fuerzas, no respondió hasta el cuarto de hora, con la primera jugada individual de Messi, en diagonal y con disparo final, raso y cruzado, que salvó con los dedos el meta sevillista, quien acabó rendido al capitán.

Rendido ya acercándose el partido al final, cuando una falta sobre Suárez le dejó el balón plantado frente al área, escorado a la derecha y listo para su lanzamiento mortal que acabó en la red de Vaclik, impotente ante la habitual magia del crack argentino a balón parado.

Después llegó el final descabezado del árbitro, acaso demasiado duro con la expulsión al debutante Araujo tras una carrera junto al Chicharito Hernández en la que cayó el mexicano y la de Dembélé en plenas protestas de los jugadores del Barça.

Y se acabó. Jugó el Sevilla y goleó el Barça. Enorme en su capacidad rematadora para sentenciar con un 4-0 indiscutible y extraño.

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