¿Qué hay detrás de Halloween?

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Una de las artimañas de Satanás es disfrazar las cosas más nocivas de cosas que aparentemente son inofensivas. Hay cosas que cuando los seres humanos las hacemos, nos afectan, no solamente física, sino también espiritualmente. Muchos han transado con cositas pequeñas en pos de obtener lo que se ha bautizado con el nombre de «tradición», «entretenimiento» o «fiestas», etc. Pero… ¿qué hay detrás de ciertas celebraciones que el hombre contemporáneo encuentra en su calendario? ¿Qué hay detrás de una celebración llamada Halloween?

En Cantar de los Cantares, el rey Salomón dijo: «Las zorras pequeñas (son las) que echan a perder la viña» Cantares 2:15. Cuando nosotros comprometemos nuestras creencias, la doctrina firme y santa del Evangelio en pos de celebrar una fiesta cuya procedencia es altamente cuestionable, una fiesta durante cuyo transcurso ocurren abducciones de infantes, asesinatos, ritos satánicos… ¿No estamos acaso permitiendo que sean las «pequeñas zorras» las que echen a perder la viña?

Aparentemente para muchos cristianos, el hecho de que un país cuya cultura es predominante en nuestro hemisferio celebre una fiesta llamada Halloween, es suficiente como para adoptarla como suya, sin antes cuestionar sus orígenes. Es por eso que he decidido llevar este mensaje de esclarecimiento a mis lectores para que yo, al saber la «falta de conocimiento» que tiene el Pueblo Santo de Dios con respecto a los orígenes de Halloween, no continúen perdiéndose porque nadie les dijo la verdad.

¿En qué consiste la tradición de la celebración llamada Halloween?

En realidad la celebración llamada Halloween es el día más satánico en el calendario pagano. Ningún cristiano debe participar en la celebración de las actividades llevadas a cabo ese día. En mi iglesia se han organizado varias otras celebraciones alternativas, a las que han bautizado «carnaval divino» para los niños.

Si no lo hacemos, ¡los niños no entenderán! Al ser tan pequeños y llenos de vida, ellos ven que en la escuela todo está siendo organizado para la gran celebración de Halloween, y sin embargo, sus padres (los miembros de la iglesia a donde asisto) no están entusiasmados por lo que ellos ven que será una gran celebración. La realidad es que en nuestra iglesia estamos intentando darle a nuestros niños alguna celebración alternativa para que no tengan la motivación de irse a celebrar una fiesta que en sus entrañas está dedicada a la alabanza de fuerzas malignas.

Durante la celebración de Halloween, los niños se visten de brujas, duendes, fantasmas, pequeños demonios, y adivinos. Todos estos son representantes del reino de las tinieblas. Los juegos jugados durante Halloween promueven miendo en los niños y se basan en casas tenebrosas llenas de telas de araña, sangre, esqueletos, gatos negros, murciélagos, y cuartos oscuros. Pero la celebración no es completada hasta que no aparece la gitana con su bola de cristal para decir la suerte de los participantes.

Satanás ha ganado la aprobación para la celebración de esta fiesta haciéndola una «tradición». Una vez algo se convierte en una tradición, las generaciones futuras no cuestionan los orígenes, sino que siguen la celebración simplemente porque es «parte de la tradición».

En Marcos 7:13 la Palabra de Dios nos dice: «Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas».

Sin embargo, esta celebración no es buena en lo absoluto. No está basada en ninguna victoria bélica, ninguna fecha conmemorativa importante, etc. ¡No! De hecho, durante el día de la celebración de Halloween se cometen más crímenes y actos tenebrosos que ningún otro día del calendario estadounidense. Los dueños de gatos negros los encierran por temor a su desaparición. El año pasado, sólo en una ciudad de Texas se reportó la desaparición de más de 240 gatos negros en los días cercanos a al celebración de Halloween.

A los niños se les enseña a ir de puerta en puerta diciendo «trick or treat » lo cual significa «o me regalas algo (generalmente dulces) o te juego una broma». Pero, ¿Es de cristianos amenazar a alguien con darte dulces bajo la amenaza de jugarle una broma? ¡Por supuesto que no! Es gracias a ese tipo de actitud en los niños que se encuentran en las calles en las horas tempranas de la noche de Halloween que la policía es puesta en alerta para atender a la descomunal cantidad de hechos vandálicos que se registran entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana de la noche de la celebración de Halloween.

¿Quién más celebra Halloween?

Los satanistas celebran la noche de Halloween como el día más «santo» en su calendario, donde se insta a las sectas satánicas a ofrecer sacrificios humanos y animales al demonio (¡lo que se desea es sangre!). Hasta hace pocos años los cristianos de Estados Unidos no habían cuestionado la celebración de Halloween, pero la gran cantidad de niños infantes y gatos negros desaparecidos que se reportan alrededor de ese día es escandalosa. Eso ha puesto a la defensiva a la Iglesia de Jesucristo.

¿De dónde vino la celebración de Halloween?

Las primeras celebraciones de Halloween NUNCA fueron llevadas a cabo por la iglesia, sino por los sacerdotes de una orden llamada Druida. La celebración de Halloween se hacía en honor a Samhain, el «señor de la muerte», y sus demonios, cuyo festival caía el 1 de noviembre. De hecho, la definición etimológica de la palabra Halloween es «noche totalmente santa». De acuerdo con el diccionario Webster, la palabra Halloween viene de las palabras inglesas «All Hallo Even». Esta «noche totalmente santa» del 31 de octubre -amanecer 1 de noviembre – era también, de acuerdo con el Calendario Romano, un día santo para recordar las almas de los muertos. De ahí la confusión por la mezcla de ambas celebraciones.

Por su parte los Católicos recordaban a los santos muertos, como lo hacen la Iglesia Episcopal y la Iglesia Ortodoxa Griega, pero los sacerdotes de Druida, una orden pagana, tomó la misma noche para celebrar – no el recuerdo de los muertos – sino para brindar loo al «señor de la muerte»…Samhain.

Este festival tiene la intención de honrar a los mártires, conocidos y desconocidos que hayan muertos por la Iglesia (en realidad fue la iglesia de Roma la que mató a la gran mayoría). Durante los tiempos de Constantino, estos dos días festivos – el eclesiástico y el pagano – se mezclaron en un intento volicional, consciente y calculado para «tratar de cristianizar» el día pagano. ¡Pero qué error! La Iglesia no logró cristianizar a los paganos. Sucedió lo contrario, como siempre que se intenta transar con el mal…. los paganos influyeron más el día eclesiástico que viceversa.

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