Yamarguila capital del barro blanco en Honduras

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El departamento de Intibucá tiene muchos lugares que son visitados por cientos de hondureños, por su gran diversidad de lugares turísticos que impresionan ya sea por su belleza y también por la gran atención que es brindada por los ciudadanos que viven en la zona. 

Uno de los lugares mágicos y únicos está en el municipio de Yamaranguila, Intibucá; en la comunidad de Cofradía, es conocida a nivel nacional como la capital del barro blanco, ya que solo en este lugar se encuentra barro de este color a nivel centroamericano.

Por varios años los habitantes de la comunidad de Cofradía han dedicado todo su tiempo a trabajar este barro de color blanco, realizando varias manualidades, que han destacado en toda la región por sus diferentes figuras, que destacan por sus peculiaridades. 

Según información brindada por la agente de la zona, y estudios que han realizado geólogos que han llegado la zona, solo en Cofradía, Yamaranguila se puede encontrar este tipo de barro. En Latinoamérica se ha encontrado este tipo de material en México y en Colombia. 

Los ciudadanos que trabajan este material han sido capacitados desde el siglo pasado, alcanzando a realizar una microempresa que ha sido el pilar fundamental de varias familias, beneficiándose con la elaboración de estas hermosas artesanías.

Actualmente, los habitantes quieren que el gobierno declare a Cofradía como un patrimonio nacional, ya que al pasar de los años ha ido creciendo como baluarte de Yamaranguila, del departamento de Intibucá y de toda Honduras.

“De trabajar el barro blanco tenemos más de 30 años, con esto hemos podido sacar adelante a nuestras familias y hemos ido perfeccionando todo el trabajo que hacemos”, manifestó Narcisa Hernández, presidenta de la asociación que trabaja el barro blanco en Cofradía.

Ollas, comales, vasijas, máscaras, pitos y varios animales decorativos son realizados por las manos de estos intibucanos. Personas de diferentes edades de la comunidad han ido transmitiendo la información a sus descendientes para que sigan con la tradición.

En 2013 la municipalidad prohibió la extracción de barro a personas externas al municipio, convirtiendo el uso de este material solo a los grupos lencas de la zona de Yamaranguila, y sobre todo a las personas que habitan la comunidad de Cofradía.

Algo que destacar, es que las primeras generaciones que aprendieron a trabajar con el barro, aun lo siguen haciendo sus manos, en cambio las nuevas, han ido mejorando la forma de trabajo y ahora hacen el uso del torno, el cual ha agilizado el trabajo dándole un giro a todo el proceso.

La comunidad de Cofradía es un orgullo para el pueblo hondureño, por trabajar este material que es único en el país, dando un ejemplo de perseverancia y trabajo arduo, sacando adelante a todo el pueblo que ha luchado por darse a conocer a nivel nacional e internacional. 

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