Roatán: Santuario de tiburones en Honduras

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Para muchos, un animal tenebroso, para otros, un ser vivo que demuestra que tan saludable puede estar el mar. El tiburón es uno de los animales a los que las personas le tienen más miedo, y no es para menos, pues Hollywood se ha encargado de personificar a estos seres como los asesinos del océano.

Como principales depredadores, los tiburones representan un papel importante en el ecosistema al mantener las especies por debajo de ellos en la cadena trófica y como indicadores de la salud del océano. Ayudan a eliminar a los débiles y enfermos y a mantener el equilibrio con los competidores, garantizando así la diversidad de especies.

Como depredadores, modifican el hábitat espacial de sus presas, lo que altera la estrategia de alimentación y la dieta de otras especies. Los tiburones mantienen, indirectamente, los hábitats de algas y arrecifes de coral. La pérdida de tiburones ha llevado al declive de los arrecifes de coral, de los lechos de algas y a la pérdida de pesquerías comerciales.

Al eliminar la presencia de tiburones en los ecosistemas de arrecifes de coral, otros depredadores como el mero proliferan y se alimentan de herbívoros. Al haber menos herbívoros, las macroalgas se expanden y el coral no puede competir con ellas, por lo que el ecosistema pasa a ser dominado por las algas y se ve afectada la supervivencia del arrecife.

Roatán como santuario de tiburones

Si los tiburones fueran seres vivos que tuvieran la capacidad y conciencia de agradecer, seguramente agradecerían a Giacomo Palavicini, ya que él se encargó de persuadir al gobierno para que declarara una moratoria de pesca de tiburones en 2010.

Palavacini fue fundamental para demostrar el valor del turismo de tiburones en Honduras.

“Comenzamos a trabajar con los operadores de buceo de tiburones Waihuka Adventure Divers y con ellos pude obtener un cálculo aproximado del valor de cada tiburón por año como atracción turística para el buceo: este valor ronda los US $ 47,000”; expresó Palavicini.

“Acudimos en noviembre de 2009 a las autoridades pesqueras y otras agencias gubernamentales justo después del giro político en 2009 y presentamos pruebas de que se estaban pescando tiburones en las Islas de la Bahía, y también presentamos los valores que obtuvimos de los operadores de buceo con tiburones. Esta información llamó su atención, así que agregué el hecho de que, si se esforzaran por proteger a estos animales, no solo asegurarían un buen ingreso constante del turismo, sino que también las protecciones le darían al gobierno una imagen positiva que ayudaría a reducir los aspectos negativos que tenían”, agregó.

“Lamentablemente, una semana después de que nos reuniéramos en Tegucigalpa, el gobierno confiscó un gran cargamento de tiburones, en su mayoría tiburones martillo, todos ellos juveniles, lo que los llevó a tomar la decisión de cerrar las pesquerías en febrero de 2010 y declarar un santuario para los tiburones en junio. de 2011.” Afirmó.

Algas marinas

A través de la intimidación, los tiburones regulan el comportamiento de las especies de presa, y evitan el exceso de pastoreo en hábitats vitales. Algunos científicos creen que el factor de intimidación del tiburón en realidad puede tener más de un impacto en el ecosistema.

Los científicos en Hawai encontraron que los tiburones tigre tienen un impacto positivo en la salud de las praderas de pastos marinos, las tortugas, que son presa de los tiburones tigre, pastan en la hierba del mar, en ausencia de los tiburones tigre, las tortugas pasaron todo su tiempo pastoreando y estos hábitats pronto fueron destruidos. Cuando los tiburones tigre volvieron a la zona, las tortugas se alimentaron sobre un área más amplia y no sobre pastaron en una región.

Prevención

Hay muchas formas de prevenir la cacería de tiburones, una de ellas es no consumiendo su carne en lugares que son santuarios, pues eso conlleva a que consumir su carne sea ilegal.

Recomendaciones

Palacini indico «Todos tenemos el poder de decir que no. Necesitamos investigar cuándo vamos de vacaciones y cuando vamos a un restaurante, a una operación de buceo o incluso a un destino que tiene prácticas deficientes o que no son responsables con el medio ambiente. Deberíamos decir no y buscar otro lugar. Lamentablemente, las empresas solo ven dinero, por lo que cuando sus ingresos se ven afectados por sus malas prácticas, cambiarán si quieren seguir en el negocio».

Continuo diciendo «Así que si, por ejemplo, vas a un restaurante y te das cuenta de que sirven tiburones, tortugas u otras especies en peligro de extinción, no solo abandones el lugar, sino que también asegúrate de informar a tus amigos».

Palavacini concluyó diciendo «El mundo está cambiando, y también nuestros océanos, por lo que tenemos la responsabilidad como buzos y amantes del océano de cuidarlo. Puede hacerlo a diario, enseñando a nuestros niños a no tocar animales marinos, disfrutando con nuestros ojos y nuestro corazón, y que todo lo que hacemos en el hogar tiene un efecto en nuestros océanos, así que sea responsable de cómo usamos nuestros recursos. Y si viene a cualquiera de nuestras áreas marinas protegidas, nos apoya como buzos buenos y responsables; puede hacerlo entendiendo las reglas y regulaciones del parque y compartiendo su pasión con los demás».

Giuseppe Santana/Diario Roatán

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