Río Chamelecón: Un caudaloso y longevo sitio del país

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El Río Chamelecón, es uno con más historias y longevos del país, es de naturaleza rápida y caudalosa su corriente. En su recorrido de 200 metros riega con sus aguas a Copán, Santa Bárbara y Cortés, tres de los dieciocho departamentos que conforman el país.

Se le conoce su origen o nacimiento en el departamento de Copán, hacia el occidente del país. Se conoce su cuenca como Cuenca Hidrográfica del Río Chamelecón.

Desde su orígen recorre 200 kms en su cuenca que van desde el lado oriental de la Cordillera del Merendón, por Santa Rosa de Copán, su nacimiento, y va bañando a su paso los departamentos de Copán, Santa Bárbara y Cortés para correr paralelamente al río Santiago por la falda de la montaña de Omoa, separados por una línea de colinas, al sur, y de allí salir a su desembocadura por el punto más bajo en el Valle de Sula, Laguna de Alvarado, hacia el Mar Caribe.

Lo más destacado

El Río Chamelecón es navegable. Esto incide en la importancia que tiene para el sector comercio, bien sea industrial o particular. Pueden navegar lanchas de motor de distintos calibres y canoas. Sus aguas riegan valles y sembradíos de plátanos, que dicho sea de paso, es uno de sus potenciales productos de exportación. Cubre también áreas protegidas como reservas naturales del país.

Otra de sus bondades, la más trascendente, es que abastece de agua potable a ciudades tan importantes como San Pedro Sula, que es una de las más pobladas. La mayor parte del agua consumida viene de los recursos acuíferos, que a su vez son utilizadas en plantaciones agrícolas, consumo humano, vegetal y animal.

Flora y Fauna

Por estar ubicado en Honduras, su marco natural son los bosques, tiene una extensión de 43.352 kms cuadrados cubiertos de ellos. Hay distintos tipos: Bosque Húmedo, Bosque Nubloso, Bosque Seco, Bosque Manglar y Bosque Pinar. Por los alrededores del río Plátano hay una rica variedad en fauna y flora.

Por la zona de Copán son relevantes las producciones de café y tabaco, así como el desarrollo de la ganadería en escalas menores. Hacia el valle de Sula, los pescadores de la Barra de Chamelecón añoran las pescas de hace casi 20 años, antes de instalarse la textilera industrial en sus aguas. Cuentan que sacaban bagres, atún, sardinas, abadejos y hasta salmón para su consumo y para venta.

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