Por mordedura de serpiente amputan a uno de tres niños atacados

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Esta tarde fue dado de alta del Hospital Materno Infantil, aún convaleciente, a Saúl Antonio Cárdenas, de 14 años de edad.

El pasado 4 de noviembre, mientras caminaba por un paraje para llegar más rápido a su casa, una serpiente cascabel lo mordió, por lo que fue ingresado al centro asistencial.

El niño fue evaluado y le aplicaron el suero antiofídico que necesitaba, por lo que su pierna se pudo salvar, aunque por lo tóxico del veneno, deberá hacer fisioterapia para que tenga la misma movilidad que antes de la mordida, ya que algunos tejidos de los músculos fueron afectados.

Al igual que Cárdenas, dos menores más fueron ingresados, pero estos corrieron no con la misma suerte, ya que uno de ellos perdió la pierna izquierda para salvar su vida.

Melquin Elí Ávila Gonzales, de 17 años, de la comunidad Las Parcelas, Patuca en el departamento de Olancho, fue mordido por otro reptil altamente venenoso, como es la Barba amarilla.

Ávila al momento del ataque, se disponía a subirse a una palmera de cocos, para bajar la fruta, pero fue imposible, ya que al acercarse a la misma, pisó el animal rastrero.

Melquin fue víctima no sólo de la serpiente, sino también de la falta de antídoto para ese tipo de mordedura, ya que el Hospital Escuela Universitario no tenía el fármaco, y en el sistema sanitario del país tampoco está disponible.

Por la amputación de su miembro inferior, el adolescente ahora requiere de una prótesis, pero por ser de escasos recursos económicos, apela a la buena voluntad de un donante.

El tercer menor que está interno, es del municipio de Nueva Palestina, también de Patuca, Olancho, se trata de un niño de 13 años, Wilfredo Rodríguez.

Éste estaba en labores agrícolas, mencionó el padre. «Estaba chapeando un guamil, él pensó que fue una hormiga el que lo picó, pero el pie le fue hinchando».

Mencionó que le hicieron varios «remedios» pero que ninguno le funcionó. «Le amarramos una faja en la pierna, porque así se acostumbra afuera, después lo llevamos a donde unos viejitos y le echaron un ungüento».

Wilfredo, también necesita el suero anticrotálido polivalente, del que carece el país.

Afortunadamente, este día el Grupo Phantera, que se dedica a la protección de felinos, al enterarse del caso de estos tres menores, donó 6 unidades del antídoto, de los que ellos tenían en existencia.

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