“No voy a descansar hasta que mi pueblo viva en paz y tranquilidad” JOH

Olanchito, Yoro

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El precandidato presidencial de dos movimientos del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández, reiteró durante una concentración en la ciudad cívica de Olanchito, Yoro, que “no voy a descansar hasta que mi pueblo viva como debe de vivir, en paz y tranquilidad”.

Juan Orlando fue vitoreado por maás de 12 mil nacionalistas se dieron cita la mañana de esta sábado en la ciudad cívica de Olanchito para proclamarlo como el próximo presidente de Honduras.

El evento político fue organizado por los líderes nacionalistas de Olanchito que pertenecen a los movimientos Juntos por más Cambios y Unidos por la Nueva Honduras.

Previo a la concentración, ser realizó una gran marcha que recorrió las principales calles de esta ciudad hasta llegar a las inmediaciones del mercado municipal donde se tenía preparado todo para escuchar el mensaje del máximo líder del nacionalismo.

En la multitudinaria concentración quedó evidenciada la pujanza y la unidad partidaria de los millares de nacionalista procedentes de los municipios de Olanchito, Jocón y Arenal, Yoro, quienes respaldan la precandidatura de Juan Orlando Hernández.

Durante su participación, Juan Orlando transmitió un saludo y gran abrazo de parte de la Primera Dama, Ana de Hernández al tiempo que expresó que admira mucho a Olanchito, una tierra que tiene un gran potencial y tiene fe en que este país será diferente cuando se haga producir la tierra como Dios manda y se tienen las herramientas para hacerlo lo que ha hecho falta es la voluntad.

Paz y tranquilidad

“Cuando miro gente con sombrero también me identifico con ellos porque nací en una aldea, mis padres también, ustedes me conocen y mi compromiso es transformar este país con el apoyo de ustedes, por eso les digo: Soy Juan Orlando Hernández, vengo de las tierras del indómito cacique Lempira, de la mano de Dios, con el apoyo de mi partido y del pueblo hondureño, voy a ser el próximo presidente de Honduras”, manifestó.

Refirió que la gente humilde sentía que aquí no había esperanza y él se puso de meta sentar las bases para construir una nueva Honduras y en primer lugar eso pasa por darle cada día más paz y tranquilidad al país, arrebatarlo de las manos de aquellos que lo tenían en la oscuridad y donde el más humilde sentía que no había oportunidad de crecer y quisieron comprar las tierras de todo el país y quitársela a los que nacieron en el campo produciendo.

Añadió que mediante la extorsión le han robado el fruto del trabajo honesto, tesonero, que quien tiene un taller, una pulpería, de la mediana y la gran empresa y él dijo que tenía que cambiar eso y comenzó a montar un esquema de seguridad para combatir lo que por 15 años se instaló en Honduras, tiempo en que algunas autoridades volteaba a ver hacia otro lado, y después de que Ricardo Maduro dejó el gobierno había relativos niveles de paz y tranquilidad y no le dieron continuidad y los que no hicieron nada para darle seguridad al pueblo hondureño tienen nombre y apellido y no se puede volver a confiar en ellos porque no se puede tropezar dos veces con la misma piedra.

Recordó que cuando el planteó en su campaña de que los militares deberían salir a las calles para brindar seguridad a su pueblo, esos mismos dijeron que los militares no deberían hacer eso y unos manifestaron que tenían estar en escritorios y otros dijeron que tenían que ir de regreso a sus cuarteles y “yo les pregunto, qué hubiese pasado si ellos hubieran ganado, por eso yo les pregunto de nuevo, dónde quieren a los militares, en las calles o en los escritorios o en los cuarteles”, preguntó a lo que los miles de nacionalistas respondieron al unísono que en las calles.

Son los mismos

Refirió que ahora cuando envió al Congreso Nacional un paquete de reformas para penalizar como debe ser esas acciones de terror que someten la voluntad de la gente, abandonando sus casas, sus bienes que tanto les ha costado o cuando de repente entran encapuchados a un restaurante y empiezan a rociar de gasolina el lugar, le prenden fuego y se mira salir a los empleados para salvar su vida, ahora dicen que eso es una protesta pública legítima.

“Yo les pregunto eso es terrorismo o protesta pública”, consultó Juan Orlando a lo que los miles de asistentes respondieron con toda su fuerza que es terrorismo y por eso le pidió a los líderes de Libertad y Refundación (Libre) y del Partido Anticorrupción (PAC), que escuchen lo que siente el pueblo hondureño. “Son los mismos que antes y hoy se oponen a que los militares estén en las calles, son los mismos que se opusieron a la Policía y “yo no voy a descansar hasta que mi pueblo viva como debe de vivir, en paz y tranquilidad”, acotó.

Reflorecimiento del campo

Retomó que el agro en este gobierno comienza su etapa de reflorecimiento y el país se va a convertir en el mayor productor de alimentos de Latinoamérica y el Caribe, con agua mediante riego, con tierra, con un sistema de créditos especial y viene la asistencia técnica y la asesoría en sistemas de riego por goteo con tecnología israelí la que gestionó en su visita a ese país del Medio Oriente para lo cual los técnicos ya se están instalando en Comayagua.

“Tenemos que empezar a comprender por qué es mejor tomarse un jugo de naranja, de piña o un vaso de leche y no una botella de aquello que lo que trae es un problema para la salud, así vamos a levantar el campo aquí en Honduras”, acotó.

Indicó que el Valle de Olomán, el valle de Sulaco y proyecto del hato Aguán, van a ser de los primeros sistemas de riego que este país van a tener los primeros sistemas de riego que el país tendrá para hacer florecer y levantar la producción en Honduras.

Asimismo, aseveró que el país tiene que volver a ser la potencia ganadera que era en los años setentas y en ese sentido, se reunió con los productores en Olanchito escuchándolos, aprendiendo, exponiendo sus ideas y levantándoles el ánimo y por eso se va a montar el programa de mejoramiento genético que será la envidia en la región centroamericana junto a la gente que siente la pasión por esa actividad.

Refirió que recibió un país donde estaba abandonado el campo, las familias divididas por el tema político, la educación abandonada porque los maestros andaban en las marchas presionados por los dirigentes magisteriales olvidando a los niños y los jóvenes que son la razón de ser de la educación.

Manifestó su aprecio y reconocimiento para los buenos maestros porque cada año se van aumentando los días de clases y porque ahora hay orden en el sistema educativo y eso va a ser que despegue el país.

Nadie se sienta menos

Recordó cómo procediendo de una humilde aldea de Lempira, llegó a culminar sus estudios y luego el pueblo lo eligió diputado del Congreso Nacional donde logró a ser secretario y presidente de ese poder del Estado y luego convertirse en candidato y presidente de la República ahora nuevamente es propuesto para ese cargo por dos movimientos de su partido y si Dios quiere el próximo 12 de marzo se convertirá en el candidato presidencial del Partido Nacional y luego volverá a ser gobernante para servir a su pueblo.

Reiteró el llamado para que nadie se sienta menos y se inculque a los hijos y nietos el deseo de salir adelante, y por eso se apoya con bonos para que los niños vayan al kínder, a la escuela y al colegio y una vez que salga de ese nivel ya no va a ser pobre.

Demandó que cada quien debe poner su parte para hacer de este país, que aunque es pequeño en territorio, será grande y próspera, en paz y tranquilidad donde todo mundo cuente.

Destacó que este año se deciden muchas cosas en Honduras y que viene para el país; hay dos caminos, el camino bueno y el camino malo representado por el conflicto que vivió el país en 2009. “Ya sabemos lo que nos ha costado, sangre, sudor y lágrimas, estamos pagando esas deudas todavía, pero ahora cuando se habla de Honduras en el mundo, dicen; algo bueno está pasando allí en Honduras, hay que ver qué están haciendo los hondureños para hacerlo nosotros y hoy orgullosamente cuando salgo del país para representar a Honduras, nos miran con otros ojos”, acotó.

No obstante, recalcó que todavía hace falta mucho, pero ya se siente que se transita por el camino bueno y pidió apuntar este día en que se los está diciendo, este país va a crecer en el campo en los próximos cinco años, el que vaya a la escuela no va resentir si lo mandaron a una escuela pública o a una privada porque en el sistema público debe haber educación de calidad como se lo merecen los niños hondureños.

Viene el gran salto

Viene el gran salto en el agro y en seguridad y Honduras en los próximos cinco años va a sorprender al mundo y vendrán de otras naciones para ver qué es lo que se ha hecho para copiarlo y llevarlo para allá, pero cada quien tiene que hacer su parte.

Puntualizó que está agradecido con Dios y con el pueblo hondureño por darle una gran responsabilidad y por eso les ofreció su lealtad y su cariño a los miles de nacionalistas congregados en Olanchito.

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