Motagua deja de “soñar” en la CONCACAF

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Por: Melvin Javier Soto

Tegucigalpa, Honduras.

El Motagua y el América de México empataron 1 x 1, en el estadio Nacional Tiburcio Carias Andino, por lo que fue eliminado de la Liga de Campeones de la CONCACAF.

Tras el pitazo inicial del árbitro salvadoreño Marlon Mejía, como era de esperarse Motagua se fue en busca del marco que defendía el portero Hugo Gonzales, que con centros de Wilmer Crisanto e Israel Silva pusieron en aprietos a los visitantes.

La misión de los dirigidos por Ignacio Ambriz, era buscar un gol para liquidar en pelota parada, por lo que en un tiro de esquina cobrado por Arroyo, el defensa Pablo Goltz se anticipo de cabeza, a Junior Izaguirre y el balón pasó rozando el poste derecho de Marlon Licona.

A medida que pasaba el tiempo, Motagua dejaba los espacios que originaban las corridas de Osman Mares y Rubén Sambueza, que habilitaron en grandes jugadas a Martin Zúñiga, que perdono en varias ocasiones de gol, al meta local.

Se corría el minuto 15, el público estallaba de algarabía, en un error del defensa Burón, dejo el esférico a favor de Erick Andino que enfrento a Gonzales, y con una frialdad definió con derecha, poniendo a soñar con la remontada.

A final del primer tiempo, el guardavalla Licona se convirtió en héroe, al parar de manera “magistral”, dos remates consecutivos de los delanteros del cuadro “azteca”.

En el inicio de la segunda parte del encuentro, en un error de Juan Pablo Montes al querer salir jugando, perdió el balón ante el “rifle” Andrade, quien saco un remate potente que pego en el horizontal.

Con un público entregado, que llevo a mas de 25,000 espectadores, el contención Mayorquín hizo la jugada de la noche, desde su propia meta se quito dos marcas y al ver salido al meta Gonzales, impactó el balón desde unos 40 metros, la pelota no quiso entrar.

Pero en el fútbol no debe de existir el descontrol, el juvenil Ricky Barrios, que había ingresado por el lesionado Andino Portillo, cometió una “novatez”, al entrar con fuerza excesiva a un contrario, el referí no dudo en expulsarlo con una tarjeta roja directa, el equipo de la “Barbie” Vásquez se quedaba con un hombre menos.

Dice el viejo y conocido refrán, “tanto va el cántaro al agua, que termina por romperse”, en el minuto 87, Darwin Quintero se metió en el área hondureña y su centro quedo en piernas de Arroyo, quien con toque suave, venció el marco de Licona, América empataba el partido.

El actual campeón del torneo, dejo en casa a jugadores de la talla de Moisés Muñoz, Paul Aguilar y los delanteros Darío Benedetto y el goleador mexicano, Oribe Peralta.

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