Milan logra golear al SPAL sin Ibrahimovic

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Coge oxígeno el Milan. Los ‘rossoneri’ superaron con comodidad los octavos de la Coppa Italia a costa de la inofensiva SPAL, colista de la Serie A, y encadenan dos triunfos. 3-0 se impusieron los lombardos, merced a las dianas de Piatek, Castillejo y Theo Hernández. No jugó Ibrahimovic, que se quedó en el banquillo, pero sí Suso. El andaluz fue recibido con silbidos cuando entró en el 63′. El Torino será el rival milanista en cuartos.

Stefano Pioli optó por una once mixto: plagado de titulares en la medular y la zaga, donde debutó el sevillista Kjaer, y suplente en ambas áreas. Sin Ibra ni Leao, Piatek formó como principal referencia ofensiva, acompañado por Rebic. El polaco, más fuera que dentro según la prensa italiana, aprovechó la ocasión para reivindicarse. En el 20′, recibió un pase en profundidad y no perdonó ante Berisha.

El tanto del polaco llegó tras un impetuoso arranque local. Agresivos, verticales, los ‘rossoneri’ arrinconaron de entrada a una SPAL predispuesta a ello. Bennacer, en un trallazo que buscó la escuadra, y Castillejo, en un mano a mano en el que le faltó rapidez, ya habían avisado.

El malagueño, alternativa de Pioli al denostado Suso, se desquitaría al filo del descanso con un auténtico golazo. Recibió en el vértice derecho del área, se acomodó el cuero en la zurda y trazó una parábola diabólica que se coló por la escuadra del palo largo de Berisha. Nada pudo hacer el guardameta.

Lejos de reaccionar, la SPAL arrancó el segundo acto con un nuevo susto. Esta vez, Berisha logró rechazar el remate a bocajarro de Piatek. Poco propuso el Milan tras el receso, pero con nada le bastó. La SPAL era un equipo abatido, sin ideas con el balón, incapaz de generar peligro. Y a los ‘rossoneri’, cómodos, les bastaba con esperar una pérdida en la medular para sentenciar el choque.

Tras varios intentos fallidos, el gol definitivo llegó. El autor, Theo Hernández, una noche más de los mejores en el bando ‘rossoneri’. El francés recibió en el carril izquierdo con una autopista por delante y galopó hasta la frontal, donde engatilló un zurdazo cruzado al fondo de la red. Poco más sucedió después sobre el césped. Lo noticiable se vivió en las gradas, cuando el público silbó a Suso al ser incorporado sobre el verde. El veredicto de San Siro parece claro. 

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