José Trinidad Reyes es el prócer patrio que más fomentó la educación hondureña

Roatán, Islas de la Bahía

0 990

Get real time updates directly on you device, subscribe now.

Hace muchos años una persona que creyó en los jóvenes por igual y que lucho porque todas sus aspiraciones se lograrán mediante la educación fue José Trinidad Reyes, un visionario personaje que gracias a él, miles de hondureños cada año buscan un mejor estilo de vida estudiando en la actual Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

El denominado ‘‘Padre Reyes” fue un hombre que más allá de celebrar en conmemoración a su nacimiento el Día del Estudiante o recordarlo en los centros educativos mediante murales y marchas cívicas es necesario conocer la importancia de su legado en el país.

Nace en San Miguel de Tegucigalpa un 11 de junio de 1797 siendo hijo legítimo de Felipe Santiago Reyes (profesor de música) y María Francisca Sevilla.

Vida

En su infancia y adolescencia aprendió la lectura, la doctrina cristiana, latín y clases de dibujo. En 1819 ingresó como novicio en el Convento de los Recoletos de León (Nicaragua) y en 1822 inició su carrera religiosa como diácono y presbítero.

En Guatemala estudió los dramaturgos españoles y los clásicos griegos y latinos, además de algunas piezas dramáticas mexicanas.

La obra poética de José Trinidad ofrece una dicotomía entre poemas de influencia neoclásica y textos con un aire popular y romántico.

Es un personaje relevante en el campo de la dramaturgia; aunque su legado en la lírica es muy exiguo, está considerado como el iniciador de la poesía hondureña.

Escribió varias pastorelas, que son las primeras manifestaciones teatrales en Centroamérica. También elaboró textos de contenido político que honran o denostan la memoria de diversos personajes.

Aportes del Padre Reyes

En la educación “El padre Reyes jugó un papel determinante en la creación de la Sociedad del Genio Emprendedor y del Buen Gusto (1845), que después fue Academia Literaria de Tegucigalpa, y que con el apoyo del gobierno de Juan Lindo se convirtió en la Universidad de Honduras, de la cual fue su primer rector”, expresó Rubén Darío Paz, antropólogo, historiador y director de la editorial de la UNAH.

Al hacer esto en favor de la educación, Reyes no se encontró con un camino llano, ya que la primera mitad del siglo XIX fue difícil en el tema educativo y, según el historiador, este se veía limitado por el ambiente provinciano-marginal que caracterizó a Tegucigalpa en esa época.A esto se añade “la inestabilidad política, la falta de instituciones educativas, más las luchas fratricidas que, además de constantes, dejaron huellas inmemorables en el devenir de la joven nación hondureña”, agregó Paz.

Además, en las artes José Trinidad Reyes fue músico era dibujante, sin dejar de mencionar que también le gustaba escribir.

El Padre Reyes fue un agitador cultural en la conservadora Tegucigalpa, por lo que Paz citó que según otros investigadores las fiestas de Pascua se volvieron concurridas por el entusiasmo que él les imprimió.

Pero lo cierto es que fue un hombre que sentó las bases de la educación superior de Honduras, que se pronunció firmemente por el derecho a la educación de las mujeres, que promovió la cultura y fue el precursor del teatro no solo en Honduras, sino en Centroamérica, por eso su legado debe ser memorable en la historia hondureña.

José Trinidad Reyes muere en Tegucigalpa el 20 de septiembre de 1855.

BL/Diario Roatán

 

Get real time updates directly on you device, subscribe now.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.