Hay núcleos organizados interesados en causar “terror” en la sociedad: Herrera Cáceres

0 501

Tegucigalpa, Honduras.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, dijo hoy que pese a los esfuerzos que se realizan en materia de seguridad en el país, existen núcleos organizados que pueden movilizar sus fuerzas y mandar mensajes para causar “terror” en la sociedad.

El ombudsman hondureño se pronunció en esos términos al ser consultado en torno al mensaje que estarían enviando los responsables de ejecutar masacres en el país, que solo en los últimos 26 meses dejaron como saldo 391 personas muertas y 76 heridas

Un informe del CONADEH establece que entre el 2013 y marzo del 2014 se registraron, al menos, 80 masacres, de 4 o más personas muertas violentamente en cada escena del crimen, es decir, un promedio de 3 masacres mensuales.

Detalla que, mientras en el 2013, se reportaban 36 masacres, de 4 o más víctimas, que dejaron como saldo 180 personas muertas y 29 heridas, en el 2014, las muertes múltiples, bajo esas características, ascendieron a 41, en las murieron violentamente 197 y otras 39 resultaron heridas.

En lo que va del 2015, tres masacres registradas en las colonias Centro América Oeste y la Torocagua de Comayagüela, y otra en Olanchito, Yoro, dejaron como saldo 14 muertos y 3 heridos.

Del recuento de los hechos se establece que en los últimos 26 meses se cometieron 40 masacres donde perdieron la vida, al menos, 4 personas en cada hecho sangriento, 27 masacres de 5 víctimas; 8 masacres don murieron 6 personas en cada hecho; 1 masacre de 7 víctimas y, 2 donde murieron 8 personas.

Herrera Cáceres, expresó que las muertes múltiples son una característica de la situación de inseguridad que vive toda la población a consecuencia del crecimiento de la delincuencia organizada, en especial, del narcotráfico.

Reiteró que pese a los esfuerzos que se realizan por mejorar la seguridad en el país, todavía existen ciertos núcleos organizados que pueden movilizar sus fuerzas y mandar mensajes que puedan causar impactos, casi terror, en la misma sociedad en la cual nos estamos desenvolviendo.

El defensor de los derechos humanos es del criterio que se requiere de mayor unidad entre el gobierno y la sociedad para poder afrontar cualquier amenaza, venga de donde venga.

Agregó que lo fundamental es ver cuáles son las causas estructurales que motivan toda esta explosión de violencia que tenemos y, al mismo tiempo, impedir su generalización en todo el territorio nacional.

El Defensor del Pueblo recomendó utilizar los ejemplos y buenas prácticas que hay en algunos municipios donde los índices de violencia están reducidos a la mínima expresión y donde inclusive no hay homicidios.

“Tenemos que utilizar las expresiones de unidad, de la sociedad civil con sus autoridades municipales para así aproximar un modelo de mayor unidad entre el gobierno nacional con toda la sociedad”, indicó.

Considera que se deben rescatar las cosas buenas que se hacen para combatir las cosas malas que nos hacen y ser un Estado fortalecido por la vía de la democracia y del progreso.
Mientras prevalezca la impunidad no habrá forma de disuadir a los delincuentes

Según el Comisionado de los Derechos Humanos, mientras prevalezca la impunidad en el país no habrá forma de disuadir a los delincuentes que se dedican a ejecutar personas.

Herrera Cáceres lamentó la saña con que actúan los delincuentes, situación que evidencia una carencia absoluta de valores.

Uno de los hallazgos que arroja el informe del CONADEH es que casi, en su totalidad, los hechos sangrientos registrados entre el 2013 y lo que va del 2015 se encuentran en la impunidad, situación que “alimenta” que los hechos se repitan continuamente.

La impunidad es motivo de preocupación para el CONADEH, si se toma en cuenta que el Estado no tiene la adecuada investigación para determinar la autoría directa o indirecta de esas masacres y se sigue en la incertidumbre de ver caer a más personas asesinadas, advirtió.

Se estima que en 76 masacres los victimarios usaron armas de fuego de diferentes calibres para ejecutar a las víctimas, en dos casos los ejecutores usaron arma blanca, en una, combinaron el uso de arma blanca y armas de fuego y, en otro caso, las víctimas fueron estranguladas.

Del análisis se desprende que las personas responsables de cometer este tipo de hechos violentos contra la vida pocas veces son reconocidas por las autoridades encargadas de mantener el orden en el país.

Según el informe, en muchos de los casos, los victimarios utilizan uniformes similares a los que portan los miembros de la policía, se cubren el rostro con pasamontañas, usan chalecos antibalas, portan armas de grueso calibre y actúan en la oscuridad de la noche

Otro hallazgo es que los victimarios actúan sin mediar palabra por lo que no se descarta que haya casos donde el objetivo sea una persona y al final terminan ejecutando a inocentes.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.