Deporte a toda hora, sólo es posible con luz

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Tegucigalpa, Honduras.

Los países Caribe y centroamericanos tienen la particularidad de que oscurece temprano, entre las 5 y las 7 de la tarde. Este horario impide, sin las adecuadas condiciones, la práctica de actividades deportivas al aire libre o en facilidades techadas.

La iluminación es parte clave de este acondicionamiento puesto que, solo con las luces adecuadas, se habilita gran parte del espacio durante más horas en el día.

“Hemos detectado que la falta de iluminación tiene subutilizadas algunas instalaciones deportivas en las noches. La gente opta por no ejercitarse a esas horas y también, sin luz, se incrementa la percepción de inseguridad del espacio”, opina Guillermo Guevara, Gerente Regional de Producto de Havells Sylvania.

Desde los proyectos de pequeña y mediana escala como parques y gimnasios municipales, hasta los más grandes como estadios, deben contar con luces que garanticen, como mínimo, la práctica segura del deporte y la visibilidad en los alrededores.

“No hacemos nada con iluminar una cancha cuyas aceras circundantes o estacionamientos son oscuros. Se deben considerar las áreas aledañas para que sea un proyecto de iluminación integral”, explicó Guevara.

El ejemplo del fútbol

La óptima iluminación de un estadio de fútbol, garantiza el disfrute pleno del deporte de los espectadores presentes, quienes lo ven por televisión o internet y, además, asegura a los jugadores y árbitros una práctica precisa.

La FIFA ha establecido estándares de iluminación que vigilan cada detalle y que pueden funcionar como una referencia a gran escala de lo que se debe tomar en cuenta en todo tipo de proyecto para dar luz a instalaciones deportivas.

“Es importante que la iluminación de un estadio de fútbol elimine la contaminación lumínica como luces invasivas y resplandor. Además, el sistema eléctrico debe ser sumamente estable para que el juego no se interrumpa por fallas como apagones”, detalló Guevara.

Pasando por una serie de cálculos y mediciones, los encargados de las luces deben planificar un sistema mixto de iluminación permanente y temporal. La visibilidad óptima debe garantizarse en el campo, las graderías, estacionamientos y otras áreas, a diferentes horas del día y bajo diversas condiciones climáticas.

“Con nuestra experiencia reciente en el estadio Maracaná de Panamá, que cumple con toda la normativa de la FIFA, tuvimos que prever lo más general –como la posibilidad de que cada juego pudiese ser televisado- hasta lo más detallado como iluminar adecuadamente las áreas de comidas, zonas de prensa, lockers y baños”, comentó Guevara.

Evitar fenómenos adversos con luz

Los expertos de Havells Sylvania consideran que, independientemente de la escala del proyecto deportivo a iluminar, se deben valorar los siguientes criterios:

– La luz debe ser balanceada, no invasiva y no debe causar deslumbramientos, tanto dentro como fuera del estadio.
– Desde las graderías se deben poder ver con claridad la cancha y las pantallas alrededor.
– Las personas presentes en la cancha no deben tener interferencia de resplandor, sombras u otros elementos que les impida desarrollar bien el juego. Ellos, particularmente, deben contar con iluminación 360º.
– Cámaras de video y fotografía deben tener condiciones óptimas para capturar sus imágenes sin sombras, resplandores o deslumbramientos.
– El proyecto debe considerar la iluminación de los alrededores como vías peatonales de acceso, parqueos y pasillos.

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