Continúa discriminación hacia personas con VIH en hospitales, escuelas y centros de trabajo

0 39

Tegucigalpa, Honduras.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, dijo hoy que continua el estigma y la discriminación hacia las personas con VIH en escuelas, hospitales y centros de trabajo.

Una de las formas más enfáticas de discriminación se da en el trabajo, señaló el defensor de los derechos humanos, en el marco de al presentación del índice de estigma y discriminación en personas con VIH en Honduras.

Indicó que cuando las personas que desconocen de esa enfermedad, su tratamiento y la forma en que se transmite, tratan de evitar o de excluir a las personas de sus trabajos al enterarse que tienen la enfermedad.

Declaró que cuando estas personas discriminadas son objeto de expulsión no solo se les afecta a ellos sino que también la vida de sus familias y con ello se debilita la estructura unitaria de una sociedad que necesita ser más solidaria.

Agregó que también hay casos de discriminación en los centros de educación, especialmente con los hijos de las personas portadoras del VIH.

Herrera Cáceres también hizo referencia a que discriminación también es una realidad en las áreas de salud principalmente cuando hay que practicar cesáreas a las mujeres que van a dar a luz.

Señaló que el CONADEH ha atendido denuncias contra algunos médicos que se niegan a intervenir bajo el pretexto que podrían resultar infectados.

Tenemos que ser una sociedad más responsable y solidaria, es lo que se busca, en este caso con las personas que padecen VIH, expresó.

720 personas con VIH fueron encuestadas

La medición del índice de estigma y discriminación en personas con VIH, fue una iniciativa global de la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF), el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y SIDA (ONUSIDA), la Red Global de Personas que Viven con VIH/SIDA (GNP+) y la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/SIDA (ICW).

Para el estudio llevado a cabo por la Fundación Llanto Valor y Esfuerzo (Llave) y la Red Centroamericana de Personas con VIH (REDCA) se tomó como base el reporte de la Secretaria de Salud, con un total de 30,766, casos acumulados a septiembre de 2012 y una muestra fue de 720 Personas con VIH, mayores de 19 años, procedentes de 17 ciudades con el mayor número de casos con infección asintomática por VIH e infección avanzada.

El 53.5% de las personas entrevistadas mantienen una relación de pareja, un 32.2% tiene menos de 5 años de conocer su diagnóstico, mientras que el 8.2% declaró pertenecer o haber pertenecido en el pasado a los grupos de la diversidad sexual.

4 de cada diez personas entrevistadas victimas de discriminación
Entre los hallazgos del estudio se establece que, al menos, cuatro de cada diez personas entrevistadas, han sufrido algún tipo de discriminación (murmuración, aislamiento, rechazo, entre otros) de parte de sus familiares, vecinos y otras poblaciones, sin embargo, no lo denuncian por el temor a ser estigmatizadas.

El documento establece que entre los diferentes grupos de personas con las que interactúan las personas con VIH, es alta la probabilidad de obtener una reacción negativa o muy negativa al conocer su condición, tanto en el ámbito comunitario, como en los sectores responsables de proveer servicios públicos.

Además, se establece que con excepción del personal de salud que conocen la condición de VIH, debido a su funciones, entre menos cerca del círculo familiar se encuentran las personas, menor es la medida en que las personas con VIH, dan a conocer su diagnóstico a los que las rodean, por el temor al rechazo y a las situaciones discriminatorias que el mismo genera.

Otro de los hallazgos establece que todas las personas con VIH experimentan sentimientos negativos al conocer su diagnóstico lo que les genera en un primer momento síntomas de depresión, impotencia y una tendencia hacia la baja autoestima.

Añade que el diagnóstico le genera un conflicto interno de grave repercusión emocional, hasta el hecho de no poder entender o racionalizar las implicaciones que trae para su vida cotidiana el vivir con la infección.

El documento también hace referencia a que seis de cada diez de las personas participantes en la encuesta son mujeres, la mayoría en edad productiva, en las cuales existe un porcentaje de viudez que las condiciona a asumir el impacto de la orfandad en el seno de sus familias.

El estigma y discriminación manifestado por las mujeres entrevistadas, pone en evidencia que también son discriminados por sus pares, es posible que esto se deba a los patrones culturales de género existentes en la sociedad donde se tiende a recriminar en mayor medida la condición de VIH de las mujeres.

La condición de VIH hace que una proporción las personas con diagnóstico positivo se autoexcluya tanto en las actividades sociales, laborales o de otra índole y tome decisiones como el abandono a practicar sus derechos sexuales y reproductivos, sobre todo el derecho a la procreación.

Los resultados del estudio señalan que aproximadamente nueve de cada diez personas entrevistadas, son usuarios de medicamentos antirretrovirales para combatir el VIH, sin embargo por el tipo de muestreo utilizado, no se puede inferir de que todas las personas tienen asegurado el tratamiento.

Se considera que las personas con VIH en Honduras, son un grupo vulnerado desde varias perspectivas; primero, muchas de ellas viven en condiciones inadecuadas; segundo, la condición de VIH las convierte en un grupo estigmatizado y discriminado por varios actores y sectores de la sociedad hondureña y por último, muchas veces son objeto de etiquetamiento negativo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.