Congreso Nacional condecora a expresidente cubano Fidel Castro Ruz

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Tegucigalpa, Honduras.

El Congreso Nacional reconoció el apoyo solidario y permanente del pueblo y gobierno de Cuba al conferir la condecoración de honor en el grado de Gran Cruz Extraordinaria con Placa de Oro, al expresidente de esa nación caribeña, Fidel Alejandro Castro Ruz.

La presea fue entregada por el titular del Poder Legislativo, Mauricio Oliva, al embajador de Cuba en Honduras, Sergio Publio Oliva Guerra, en agradecimiento por la ayuda prestada al país en las áreas de educación, salud, deporte y socorro en desastres naturales durante su mandato.

Luego de escuchar los himnos nacionales de cada nación, durante la ceremonia protocolaria, Oliva resaltó el honor de encabezar un acto de especial significación para ambos pueblos como es la entrega de la más alta condecoración que otorga el parlamento hondureño a personas con merecimientos de igual significación como el caso del expresidente del Consejo de Estado y gobierno y excomandante de la revolución cubana, doctor Fidel Alejandro Castro Ruz.

En un recuento histórico del paso de cubanos por el país, Oliva señaló que esa relación ha dejado huella y prodigado enormes acontecimientos como el caso de Tomás Estrada Palma, primer presidente de la República de Cuba, quien fue una alta personalidad en Honduras cuando el gobierno de Marco Aurelio Soto en los años setentas del siglo xix, lo nombró director del servicio postal e incorporó al país a la Unión Postal Universal.

Estrada Palma se casó en Tegucigalpa con Genoveva Guardiola en 1881, hija del expresidente José Santos Guardiola, quien tuvo el privilegio de ser la primera dama de Cuba durante los primeros dos períodos de vida republicana. Estrada Palma también fue secretario de la junta de directores del Hospital General de Tegucigalpa.

La historia registra, desde fines del siglo xix, una activa relación comercial y cultural entre Honduras y Cuba, siendo la ruta favorita La Habana – Trujillo – Juticalpa– Tegucigalpa, por donde circularon grandes personalidades cubanas amigas de Honduras como Carlos Manuel Céspedes, el propio Estrada Palma, el poeta Joaquín Palma, el dominicano Máximo Gómez, el empresario Roberto Babún, el educador Francisco de Paula, el general Antonio Maceo y el pedagogo José María Izaguirre, entre otros, enumeró el titular del Legislativo.

Destacó que la enorme solidaridad cubana con Honduras es una de las más grandes contribuciones recibidas por el país en los últimos tiempos; precisamente, en las áreas de mayor vulnerabilidad la salud y la educación.

Detalló que desde los huracanes Francelia en 1969, Fifí en 1974 y Mitch en 1998, hasta hoy día, las estadísticas de cooperación humanitaria tiene dimensiones gigantescas, para esos eventos naturales y otras necesidades sociales que ha sufrido y que aún sigue sufre nuestro país.

En ese sentido, citó que dos mil comunidades han sido atendidas en los 18 departamentos, donde con la operación Milagro más de 300 mil ciudadanos con enfermedades oftalmológicas han tenido respuesta a esa patología, donde el estado no tiene las suficientes capacidades de atención.

En educación, centenares de jóvenes se han graduado en la Escuela Latinoamericana de Medicina (Elam) y con el programa “Yo sí puedo”, se ha alfabetizado a 250 mil hondureños y capacitado a dos mil 500 maestros y voluntarios.

Agregó que la cooperación en el deporte ha sido invaluable, ya que decenas de entrenadores cubanos se han rotado en Honduras para preparar atletas en diversas disciplinas, abriendo las puertas de sus escuelas de alto rendimiento para que los atletas se preparen para las múltiples competencias internacionales donde el país participa.

“Gracias hermanos cubanos, nuestro pueblo guarda en el fondo de su corazón, todo ese despliegue de amor y confraternidad mostrada durante muchas décadas, de parte del pueblo y gobierno de la hermana República de Cuba y como médico que soy, no puedo callar el profundo agradecimiento que siento por las continuas brigadas médicas cubanas que han tendido su mano amiga al pueblo”, expresó Oliva.

En ese sentido, el Congreso Nacional desea reconocer y patentizar en la persona del doctor Fidel Castro Ruz, excomandante supremo del gobierno de la República de Cuba, como un indiscutible líder latinoamericano en la causa de solidaridad humana y que honduras es un testimonio fehaciente, resaltó.

Agregó que el liderazgo cubano conducido por el expresidente Castro ha mostrado, en el caso de honduras, que el sentido de la solidaridad y la cooperación, está por encima de las ideologías y que la condición humana y sus expresiones personales, se transmiten y se viven sin barreras artificiales ni artificiosas.

Esos puentes de comunicación se convierten en lazos de intercambio y cooperación permanentes, que se transforman en programas de acción, en procesos de desarrollo humano, en cultura viva, sin que tengan que intervenir variables políticas, ideológicas, ni prejuicios religiosos.

Honduras está interesada y conociendo lo que en Cuba está gestando en el mega puerto de Mariel, igual aquí en Honduras donde se trabaja en las Zonas Especiales de Desarrollo y Empleo en la isla del Tigre, en el Golfo de Fonseca, así como en la bahía de Trujillo, en el centro logístico internacional de Comayagua y, por supuesto, en el más antiguo megaproyecto, el ferrocarril interoceánico que pondría a Honduras en el corazón del comercio mundial trasladando la carga que no pueden pasar los mega barcos por el Canal de Panamá.

Recordó que con historias recientes paralelas, ambos países se mantienen en una transición de nuevos aprendizajes, empujando procesos innovadores, en una fase histórica del fin de las ideologías y la guerra fría que por mucho tiempo, Centroamérica y el Caribe estuvo en la cresta de ese conflicto mundial.

“En esta nueva coyuntura histórica, pido al señor embajador de nuestra hermana República de Cuba, transmita al expresidente Fidel Castro y al actual presidente Raúl Castro, la formación de un equipo binacional de investigación, análisis y sistematización de experiencias, que permita a ambos países y sus parlamentos, ir descubriendo prácticas útiles a sus pueblos, creando espacios de intercambio de nuestras propias utopías y experiencias.

Por su parte, el embajador de Cuba en Tegucigalpa, Sergio Oliva Guerra, recalcó en los vínculos que establecieron ambos países desde el siglo XIX con la llegada de prominentes figuras cubanas a Honduras, donde hallaron refugio seguro y amistad profunda, que reciprocaron dejando un importante legado a Honduras..

Apuntó que el líder histórico cubano a través de su persona recibe el importante reconocimiento en nombre de todos los miles de cooperantes cubanos que desde el huracán Fifí y más tarde con el Mitch, han brindado su contribución a la salud, la educación y al deporte del pueblo hondureño, inspirados en la máxima martiana de que patria es humanidad.

Agradeció al presidente del Congreso Nacional y a su junta directiva, a los diputados y especial a la diputada Scherly Arriaga que introdujo la moción y a la comisión de dictamen que con tanto entusiasmo presidio el diputado Oswaldo Ramos Soto y a quienes secundaron y aprobaron la moción.

Con este gesto del Congreso Nacional, en representación del pueblo hondureño se fortalecen aún más las relaciones entre ambos países. “Señor presidente, esta importante condecoración la trasladaremos a nuestro líder histórico Fidel Castro Ruz con el aprecio y amistad del Congreso y del pueblo hondureño”, acotó.

En la solemne ceremonia participaron el expresidente Manuel Zelaya, actual jefe de la bancada del partido Libertad y Refundación (Libre); el consejero de la embajada de Cuba en Honduras, Guillermo Hernández Martínez, el consejero del ministerio de Relaciones Exteriores cubano Augusto Cordobés; la representante del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap), licenciada Yarisleidis Medina Valle, el jefe de la Brigada Médico Cubana, doctor Félix Caraballo.

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