Cardenal Oscar Andrés Rodríguez llama a no discriminar a los adultos mayores

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El cardenal Óscar Andrés Rodríguez hizo un llamado en su homilía dominical a no discriminar a los adultos mayores y aseguró que aún predomina problema del hambre en el mundo, mencionando que la enseñanza del señor en el evangelio de hoy es muy clara, “nadie es tan pobre que no tenga algo que compartir, así como nadie es tan rico que no tenga algo que recibir, por cierto, no es lo material”.

Rodríguez hizo referencia a la petición del papa Francisco de cuidar a los adultos mayores porque «no son sobras de la vida o desechos que se deben tirar», sino personas que se han ocupado de criar a las generaciones más jóvenes, de darles amor y comprensión.

“El santo padre nos ha convocado a la jornada mundial de oración y afecto por los de la tercera edad, en esta parroquia de Suyapa nos anticipamos para homenajear  a los ancianitos y ancianitas que reciben de Cáritas Suyapa el apoyo todos los meses”, apuntó.

El purpurado dijo que esta jornada tiene un significado muy importante porque hoy en día se desprecia y margina a los mayores de edad.

Ejemplificó que muchas veces se han visto ofertas de trabajo y entre las condiciones está tener menos de 35 años de edad, lo que quiere decir que ya no hay espacio en esta «sociedad materialista» para las personas mayores que son un tesoro de experiencia, aquellos que custodian las raíces, que han transmisión la ley y que son héroes de la sociedad hondureña.

“Abuelitos y abuelitas que después de criar una familia siguen criando nietos porque sus hijos se han ido a otros países a buscar un trabajo digno para sostener a sus familias, y son esos abuelitos y abuelitas que muchas veces sufren marginación, maltrato e ingratitud, por eso es tan importante esta jornada”, aludió el religioso.

En ese sentido, reiteró que los adultos mayores son tesoros para las familias y sociedad.

“Hoy en su homilía el papa Francisco nos decía: Debe haber una nueva alianza entre los jóvenes y los ancianos, no despreciarlos, no marginarlos”, subrayó.

Por otro lado, manifestó que es importante se considere y convierta la sociedad, no en una sociedad egoísta, acumuladora y cerrada al sufrimiento, sino al contrario, una sociedad que pueda compartir aunque sea un poquito con los demás.

Finalmente, enlazó en que hoy también hay hambre de pan, cultura, paz, de comprensión, amor y ternura, que el mundo está hambriento de Dios, indicando que quien va a satisfacer esas hambres del mundo es Jesús porque es el alimento de los corazones y de la vida. “Todo el que se acerca a Él no padece más hambre”.

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