Autoridades plantean acelarar perforación de pozos

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Tegucigalpa, Honduras.

La drástica reducción del caudal de las fuentes de agua y la limitada capacidad de abastecimiento, es un fenómeno que afecta a todas las regiones del país sin excepción.

En respuesta a la creciente demanda de los habitantes, autoridades de los gobiernos locales del país, han planteado acelerar los proyectos de perforación de pozos, ampliar los servicios de las cisternas y fortalecer las campañas de reforestación y uso racional del agua.

El problema de la falta de agua es cíclico; es decir, se ha repetido en la época de verano. Sin embargo, en los últimos años ha tomado características de una crisis de consecuencias insospechadas.

En la zona central, específicamente en la capital, las quejas son reiteradas por parte de los abonados, tanto de barrios y colonias, así como de sectores habitacionales de clase media y alta.

Algunos abonados afirman que tienen más de un mes de No recibir el vital líquido; otros, señalan que únicamente tienen suministro de agua una vez a la semana, lo que les obliga a comprar barriles a 50 lempiras y a contratar los servicios de cisternas, cuyo valor ha subido hasta los 2,500 lempiras.

Las autoridades del SANAA aseguran que están trabajando en una planificación hídrica que garantice el suministro hasta el año 2050 y que se ha ampliado la red de cisternas que abastecen a las regiones más afectadas.

La realidad es que la ciudad No cuenta con nuevos embalses, las fuentes están agotadas y la demanda se ha disparado, debido al incremento de la población y a la emigración de las zonas rurales a las urbanas.

La fuente de El Picacho ha reducido su producción de mil 200 litros por segundo que es su capacidad máximas, a 700 litros por segundo. La represa Los Laureles registra el 26 por ciento de su nivel y La Concepción está en el 54 por ciento de su capacidad.

En la zona norte, las fuentes de agua se han debilitado notablemente y la demanda sube de manera desordenada. En el caso particular de San Pedro Sula, la empresa responsable del abastecimiento de agua ha tenido que ampliar el uso de pozos adicionales.

El consumo de agua en la cabecera departamental de Cortés se ha incrementado en un 15 por ciento en el actual período caracterizado por temperaturas muy altas, lo que hace que la dotación de las fuentes superficiales disminuye en 160 litros por segundo.

En la región sur, donde las temperaturas alcanzan los 40 grados centígrados, la preocupación se ha apoderado de los habitantes por la escasez de agua.

En Choluteca, para el caso, la compañía que administra el servicio ha confirmado que las fuentes de agua del sector registran niveles muy por debajo de los normales.

Debido a esta circunstancia, han debido clausurar la explotación de varios pozos para preservar las reservas de agua; otros, se están secando y muchos otros están dejando de producir suficiente cantidad de fluido para abastecer a gran parte de la ciudad.

Para compensar la falta de agua, la empresa que presta el servicio en Choluteca ha procedido a realizar una interconexión con la planta José Cecilio del Valle, al tiempo que se gestiona la compra de un nuevo equipo de bombeo.

Muy similar es el escenario de la zona oriental. Los habitantes de Danlí, El Paraíso, por ejemplo, la empresa distribuidora de agua a duras penas cubre la mitad de la demanda de los pobladores de la ciudad, a través de acuíferos, ocho pozos y dos represas.

Hasta hace dos años, se tenía contemplada la perforación de otros pozos, con la finalidad de hacerle frente a los requerimientos de agua en la región oriental del país.

Los habitantes de occidente, tampoco están exentos de los problemas desprendidos de la limitada potencialidad para abastecer del líquido a sus pobladores.

En el caso específico de Santa Rosa de Copán, el déficit de agua ronda entre el 35 y el 40 por ciento, una crisis para cuyo manejo se ha propuesto la perforación de nuevos pozos.

En aquel término, el período que los abonados deben esperar para recibir agua ha pasado de cuatro días a un promedio de 10 días, por lo que han tenido que ingeniárselas para contratar los servicios de pipas.

Los estudios más conservadores señalan que en Honduras tres de cada 10 personas No tienen acceso a agua potable.

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