15 consejos para cuidar de tu salud

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Es importante mirar a nuestro alrededor y concientizarnos acerca de los problemas que están afectando nuestra salud, tal como la obesidad, el sobrepeso o el estrés laboral.

Debiéramos tener mejores hábitos alimenticios, trabajar menos, socializar más, hacer ejercicio y procurar un estilo de vida más integral. Aquí algunos de los consejos:

  1. Reducir la grasa abdominal
    La grasa o tejido adiposo que se concentra en el abdomen es peligrosa, ya que favorece la aparición de los principales factores de riesgo cardiovascular, como la tensión e hipertensión arterial y la diabetes. Asimismo, disminuye el colesterol bueno (HDL) y aumenta el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos, lo que lleva a una acumulación de azúcar en la sangre.

Por esto es importante medir tu cintura y procurar que mida menos de 80 cm si eres mujer, y menos de 90 cm si eres hombre. Si descubres que tu grasa abdominal está por encima de lo recomendado, haz ejercicio, sigue una dieta balanceada y evita la comida muy grasosa o azucarada.

  1. Deja el cigarro
    El tabaco es una de las causas principales de diversas patologías cardiovasculares, respiratorias y cancerígenas. Además, el consumo del cigarro aumenta las probabilidades de sufrir sobrepeso, de acuerdo a la Sociedad Española de Cardiología, eso sin mencionar que fumar disminuye la capacidad física.

Dejar el cigarro no es fácil, pero no es imposible. Puedes consultar a un médico para que te ayude a dejarlo y, de este modo, enfrentar mejor los efectos secundarios de la abstinencia.

  1. Di “no” al estrés
    Ya sea debido al trabajo o una situación personal, es normal sentirnos estresados, pero hay que aprender a relajarnos o puede tener consecuencias serias en nuestra salud: agotamiento físico y mental, insomnio, pérdida o aumento de peso, o bien, puede provocar alguna otra enfermedad.

Algunos consejos para deshacerte del estrés son escuchar música relajante, darte un baño, leer, hacer ejercicio o cualquier otra actividad que cuente como un tiempo exclusivo para ti.

  1. Más verduras y frutas
    Comer tres piezas de fruta y dos raciones de verdura es lo recomendable, pues así el cuerpo recibe los minerales y vitaminas necesarias. La carne roja, el pan, la mantequilla, incluso las legumbres y los cereales deben consumirse en menor proporción.

No olvides incluir en estos consejos para cuidar tu salud el consumo de fibra y agua para mejorar la digestión, combatir la obesidad y evitar enfermedades.

  1. Cuidado con el azúcar
    El consumo desmedido de alimentos y bebidas azucaradas puede provocar sobrepeso, obesidad, diabetes, enfermedades intestinales, entre otros padecimientos. Los refrescos, los panes y los dulces como el chocolate son alimentos que muchas personas consumen, especialmente los niños, y es importante excluirlos lo más posible de nuestra dieta.

Lo mejor es optar por comprar productos bajos en azúcar y, en lo posible, no consumir azúcares refinadas. Es normal querer comer un dulce o ponerle azúcar a algo, lo importante es no excederse.

  1. No olvides consumir fibra
    ¿Por qué es tan importante consumir fibra? Por una sencilla razón: tiene muchos beneficios. Evita el estreñimiento, disminuye la absorción de grasas, reduce los niveles de colesterol LDL, ayuda a perder peso, previene los aumentos de glucosa en la sangre y muchos beneficios más.

La fibra la puedes encontrar en los cereales integrales, las legumbres, frutas, verduras, hortalizas y frutos secos.

  1. Toma dos litros de agua diarios
    Beber esa cantidad de agua natural es lo recomendable, aunque también depende mucho de las necesidades de cada organismo, las condiciones en las que se encuentra una persona, el clima o la actividad física. Estar bien hidratado es importante para evitar tener problemas en los riñones, sentirte cansado o con dolores de cabeza.

Beber agua natural es la mejor opción, pero los jugos, aguas de sabor, infusiones u otras bebidas refrescantes no azucaradas son alternativas viables.

  1. Evita los ácidos grasos trans (AGT)
    Los AGT tienen efectos negativos para la salud relacionados con enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer. Los ácidos grasos trans los encontramos en muchos alimentos: la carne roja, la leche y sus derivados, la comida chatarra, las margarinas, la panadería y pastelería industrial y más.

Ya que los AGT se encuentran en tantos productos de consumo diario, lo que podemos hacer es poner especial atención a las etiquetas de los artículos, especialmente de la comida chatarra e instantánea.

  1. Consume Omega 3
    Sí, sabemos que el Omega 3 también está catalogado como un ácido graso, pero es un poliinsaturado y no un trans. Este tipo de ácidos se encuentran en los tejidos de algunos pescados –como el pescado azul– y vegetales –semillas y nueces–.

El Omega 3 previene enfermedades cardiovasculares, reduce el nivel de triglicéridos en la sangre, mejora los procesos inflamatorios, evita la hipertensión arterial, el cáncer de colon y el de mama.

  1. Incluye el aceite de oliva en tu dieta
    Quizá la palabra «aceite» nos repele inmediatamente, pero el aceite de oliva ha probado tener propiedades que benefician nuestra salud. Lo que más destaca de sus características es que actúa como cardioprotector, es decir, impide la oxidación de las partículas grasas o lípidos, reduce la formación del colesterol LDL e incrementa el HDL.

¿Sabías que si tomas una cucharada de aceite de oliva consumes mejor todas sus propiedades nutricionales?

  1. Ponle menos sal a la comida
    También conocida como “la muerte blanca”, la sal es considerada la causante de 2.3 millones de muertes de gente con enfermedades cardiovasculares, informó Noticias24 basándose en un estudio de la Asociación Cardíaca de los Estados Unidos.

Una solución y consejo para cuidar la salud es alejarse del salero. Si eres de los que siente la comida insípida porque no tiene sal, puedes probar diferentes especias, condimentos y hierbas aromáticas.

  1. Come despacio
    Una mala costumbre es masticar demasiado aprisa los alimentos. Estamos conscientes de que muchas veces el tiempo de comida es contado o simplemente ya se volvió un hábito comer rápido, pero nos está perjudicando.

Masticar despacio te permitirá controlar la cantidad de alimento que ingieres, te sentirás satisfecho antes y no comerás de más. Lo recomendable es masticar veinte veces un bocado y no ingerir otro trozo de alimento hasta que hayas terminado de comer el anterior.

  1. Raciona los alimentos
    No solo es importante cuidar los alimentos que comes, sino en qué cantidad los comes. Algunos restaurantes, establecimientos o cadenas de comida rápida sirven porciones demasiado grandes. No la comas toda y, si el alimento lo preparaste tú, evita llenar tu plato.

Consumir raciones adecuadas y masticar despacio te ayudarán a disfrutar más la comida y sentirte satisfecho, no a punto de reventar.

  1. Quítale el prejuicio a la soya
    Cuando pensamos en comer soya, de inmediato vienen a la mente imágenes de comida vegetariana que no a todos les gusta. Sin embargo, este alimento contribuye a disminuir el riesgo cardiovascular, puesto que su perfil de grasas favorece la disminución del colesterol en la sangre.

La carne, leche, harina o proteína de soya son buenas opciones para consumirla, aunque la mejor forma de comerla es en su presentación natural: el tofu.

  1. Un lácteo fermentado ayudará a tu digestión
    Aquellos que sufren de mala digestión, el famoso “intestino perezoso”, saben que puede haber muchas molestias que varían de intensidad. Hay algunas personas que no sienten nada más allá de sentirse inflamadas, mientras que otras experimentan dolores en el abdomen o sensación de pesadez.

Un producto que puede aliviar estos síntomas y mejorar la digestión es un lácteo fermentado con bifidobacterias, que normalmente encontramos en yogurts.

Estos son los 15 consejos para cuidar tu salud que siempre necesitaste. Es momento de ponerlos en práctica y proteger tu bienestar y el de tus colaboradores.

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